Trabajar desde casa, o hacer Home Office, se ha vuelto una práctica popular desde hace algunos años dada la tendencia digital de varios campos laborales, pero particularmente ahora, debido a la contingencia sanitaria, muchos negocios y empresas se han visto “forzados” a implementarla para acatar las medidas de seguridad y reducir las posibilidades de contagio de COVID-19.
Pese a lo anterior la duda persiste ¿Realmente resulta igual o más efectivo trabajar desde casa que en una oficina?

Hacer home office es práctico y cómodo para algunos, pero lo cierto es que la que la forma de trabajar de cada persona es distinta y no se puede asegurar que laborar desde casa sea lo más efectivo para todo
Aunque no se puede hablar de home office de forma general, puesto que mucho depende de las necesidades técnicas y el entorno que cada empleo necesita, sí se pueden abordar ciertos puntos que significan ventajas y desventajas que el trabajo en casa tiene en comparación a realizar nuestras tareas en una oficina o cualquier espacio designado por la empresa en la que laboramos.
La mayor ventaja que viene a la mayoría de las mentes es el no tener que trasladarse, lo que obviamente implica un ahorro de tiempo y dinero que hace del home office una de las opciones favoritas de algunos trabajadores, especialmente oficinistas y empleados de medios digitales.

A pesar del beneficio anterior, muchas otras personas consideran que la ausencia de interacción directa con sus compañeros de trabajo (que en ocasiones son amigos personales) afecta bastante en su ánimo y productividad de horas laborales, sin mencionar que, aquellos empleados que no tienen tanta experiencia o enfrentan problemas con los que no están familiarizados, sienten inseguridad al no poder recurrir personalmente a alguien (compañeros, técnicos, jefes) en caso de tener dudas o necesitar ayuda con asuntos que no pueden ser resueltos comunicándose por teléfono o en una plataforma de chat.
Otro muy famoso aspecto, al grado en que se pueden encontrar una infinidad de bromas en redes sociales y portales de internet al respecto, es el debate entre las “comodidades” que se pueden tomar laborando desde casa y el punto en que estas se convierten en verdadera indisciplina.

Desde poder comer básicamente a “cualquier hora” hasta no cambiarse de ropa y trabajar con el pijama puesto son decisiones que los empleados que realizan home office tienen la libertad de tomar y que son criticadas y defendidas firmemente por ambos lados: tanto por quienes asumen estas conductas como falta de formalidad y profesionalismo como por quienes consideran que los protocolos tradicionales de trabajo son incómodos e innecesarios.
De una forma u otra, la preferencia por hacer home office y si este realmente significa una manera de trabajar más cómoda y funcional es meramente personal, sin embargo es necesario poder realizarlo con responsabilidad y calidad en situaciones, como la presente, en que se vuelve algo obligatorio.
Recuerda: Si sientes que el aislamiento afecta negativamente tus emociones (más que tu forma de trabajar) es esencial que pidas ayuda.

Más historias
Plataformas de contenido digital y entretenimiento
El Futuro de la Climatización: Mantén Tu Casa Fresca Naturalmente, Sin Disparar la Factura de Luz
¿Cómo Digitalizar Documentos?